HERMANOS IZQUIERDO (LOS PATAPELAS)

    Comparte
    avatar
    Eternity
    Tengo el síndrome de diógenes: colecciono basura y discos de Ramoncín.

    Cantidad de envíos : 1976
    Localización : ete a saber tu.....
    Fecha de inscripción : 15/05/2008

    HERMANOS IZQUIERDO (LOS PATAPELAS)

    Mensaje por Eternity el Jue Jul 02, 2009 8:58 pm




    Entre hombres y mujeres reina una calma apacible y
    serena, en un pueblo en el que se conocen todos, al final de una
    jornada de asueto. Pero la tranquilidad aparente oculta viejas
    desavenencias entre dos familias: los Cabanillas, conocidos como los
    Amadeos, y los Izquierdo, a los que llamaban los Patapelás.
    Puerto Hurraco vive de la aceituna, el grano, el cerdo y la oveja. Ha
    estado durante mucho tiempo en el atraso y la miseria, como una de las
    zonas más depauperadas de España, pero la llegada de la electricidad
    –en los años 70– y la implantación del agua corriente –en los 80–
    elevaron la calidad de vida de sus habitantes.
    De repente, los dos hombres que se ocultan en las sombras,
    obedeciendo a una señal convenida, irrumpen en la calle principal y
    abren fuego con sus escopetas. Los disparos son de postas, lo que
    significa que cada cartucho de caza contiene nueve gruesos perdigones
    de plomo. Las primeras en caer son las niñas Antonia y Encarnación
    Cabanillas Rivero, de catorce y doce años, respectivamente. Les
    disparan en el pecho a corta distancia, hiriéndolas de muerte. Encarna
    apenas puede hablar, y Antonia pide ayuda a gritos a Isabel, la otra
    hermana, que salva su vida arrojándose al suelo.
    Manuel Cabanillas, de
    57 años, sale del bar vecino gritando: “¡Estáis locos, que las vais a
    matar! ¿No veis que son unas niñas?”. Acto seguido recibe los disparos
    que pondrán fin a su vida.
    Se produce una primera descarga de cinco tiros que crea confusión, carreras y miedo en la calle. Antonio
    Cabanillas, de 25 años, hijo de Manuel, intenta en un primer momento
    hacer frente a los que disparan, pero éstos rápidamente vuelven las
    escopetas contra él y le alcanzan por la espalda cuando intenta ponerse
    a cubierto. Los impactos que recibe le dejarán para siempre en una
    silla de redas. Los vecinos que pueden escapar se ocultan en sus casas
    o se parapetan tras árboles y mesas.
    Los agresores cargan sus armas y siguen disparando sobre todo lo que
    se mueve. Araceli Murillo Romero, de 60 años, que está sentada a la
    puerta de su casa, ve caer heridas a las dos niñas y sin pensarlo va
    hacia ellas para prestarles ayuda. Los hombres armados le disparan.
    Muere en el acto.
    José Penco Rosales, de 43 años, primo del alcalde pedáneo, que juega
    a las cartas en el bar, recoge a dos de los heridos en la primera
    descarga y los traslada en su coche a un centro asistencial de un
    pueblo vecino. Cuando regresa para hacerse cargo de otras víctimas, los
    dos hombres que no han dejado de disparar sobre la gente del pueblo le
    salen al paso y, tras apuntar a los cristales del vehículo, le dan
    muerte.
    Algunos intentan escapar del pueblo. Así, Manuel Benítez, Antonia
    Murillo Fernández y su cuñado, Reinaldo Benítez, suben a un automóvil.
    Los agresores les disparan y causan la muerte de Antonia, de 57 años, y
    de Reinaldo, de 62.
    En medio de la calle, disparando para todos los lados, los
    criminales no dejan descansar sus escopetas. Algunos vecinos logran dar
    aviso a la Guardia Civil del puesto de la localidad vecina de
    Monterrubio de la Serena. Un vehículo con dos miembros de la Benemérita
    entra en el pueblo. Los criminales les apuntan y disparan antes de que
    puedan salir del automóvil. El agente Juan Antonio
    Fernández Trejo, de 31 años, recibe un disparo en el pecho; el agente
    Manuel Calero Márquez resulta herido en la pierna izquierda.
    Antes de darse a la fuga, los dos asesinos han matado a siete
    personas y herido a otras nueve, dos de las cuales fallecerán
    posteriormente. En el hospital Infanta Cristina de Badajoz ingresarán
    Guillermo Ojeda Sánchez, de ocho años, con un disparo en el cráneo, muy
    grave, en coma profundo –quedará hemipléjico–, y Andrés Ojeda Gallarde,
    de 36 años, herido en el pecho y en el vientre, con shock hemorrágico,
    muy grave. En el hospital Don Benito de Villanueva de la Serena
    atenderán a Isabel Garrido Dávila, de 70 años, herida en el pulmón
    derecho, muy grave; Vicenta Izquierdo Sánchez, herida en el brazo izquierdo, y Felicitas Benita Romero, con el impacto de un proyectil en el hombro.
    Todo había ocurrido muy deprisa. El plan consistía en matar a un
    número indeterminado de habitantes de Puerto Hurraco. Los criminales
    cruzaron el pueblo descargando sus escopetas. Con los cadáveres en
    charcos de sangre, los heridos quejándose del dolor de sus heridas y el
    resto de los vecinos atemorizados, los agresores huyeron al monte
    cercano.
    Rápidamente se organizó la caza de los fugitivos. Un fuerte
    dispositivo de más de doscientos agentes de la Benemérita, a pie, a
    caballo, en vehículos todoterreno y apoyados por un helicóptero,
    peinaron toda la zona. Vecinos y guardias pasaron la noche en vela.
    Quizá la peor de sus vidas. Sentían la amenaza de los francotiradores
    muy próxima.
    Entrada la mañana del día siguiente se dio con los asesinos.
    ¿Quiénes eran aquellos desalmados? ¿Por qué mataban
    indiscriminadamente? Como muchos sabían ya, se trataba de Emilio (58
    años) y Antonio Izquierdo
    (53), los hermanos Patapelás, que habían empezado por asesinar a las
    “niñas Cabanillas” y habían saciado sus ansias de venganza contra todo
    el pueblo.
    Emilio fue sorprendido apostado cerca de la vivienda de dos de sus víctimas; con Antonio
    dio el helicóptero cuando huía monte arriba. Uno de ellos llegó a decir
    en su captura, aún caliente con la excitación de la sangre: “Si no me
    hubierais detenido, habríamos vuelto a disparar durante el entierro de
    los muertos”. Lo dijo como si tal cosa.
    Emilio, el jefe del clan, y Antonio,
    el hermano menor –llamado el Tuerto porque de niño perdió un ojo (se lo
    destrozó un gallo a picotazos)–, los dos solteros, vivían en la
    localidad vecina de Monterrubio con sus hermanas Ángela y Luciana,
    también solteronas.
    Ángela y Luciana huyeron después de la masacre y fueron localizadas
    cuatro días después en la madrileña estación de Atocha. Serían acusadas
    por el sordo clamor popular de inductoras del crimen, pero nada podría
    probarse. Se les descubrió una grave dolencia mental, por lo que se las
    recluyó en el manicomio de Mérida.
    Los Patapelás, nacidos en Benquerencia, de una familia de labradores
    que se trasladó a Puerto Hurraco con seis hijos –tres varones y tres
    mujeres–, abandonaron el pueblo, resentidos y cargados de odio, cuando
    murió la madre, Isabel Izquierdo Caballero, que falleció el 18 de octubre de 1984, carbonizada en un extraño incendio que, según dicen algunos, fue provocado.
    Isabel era una mujer fuerte, en torno a la cual giraban las vidas de
    sus hijos. Prueba de ello es que cinco de los seis se quedaron
    solteros. Sólo se casó Emilia, que reniega de la macabra herencia
    familiar. Emilio, su hermano homónimo, explica así la matanza: “Ya
    estoy tranquilo, ahora ya estoy tranquilo. Después de seis años, ya he
    vengado la muerte de mi madre; ahora que sufra el pueblo lo mismo que
    he sufrido yo durante seis años”.
    El líder indiscutible de los Patapelás hacía culpable al pueblo
    entero de Puerto Hurraco. Y había preparado cuidadosamente la venganza.
    A uno de los psiquiatras le confesó que eligió agosto porque es
    friolero: en invierno se le entumecen los dedos y no puede disparar.
    La enemistad entre Amadeos y Patapelás había empezado treinta años antes, con Manuel, el padre de los asesinos, y el abuelo de Antonio
    Cabanillas, padre de las dos primeras víctimas de aquellos, por un
    desacuerdo sobre lindes. Continuó con los amores no correspondidos de
    Luciana Izquierdo
    por Amadeo Cabanillas, que se saldó con la muerte de Amadeo, tío de las
    mencionadas niñas, muerto a puñaladas por el mayor de los Izquierdo, Jerónimo, el 22 de enero de 1967.
    Era tal la idea obsesiva de venganza de Jerónimo contra los Amadeos
    que, luego de cumplir catorce años de condena por el asesinato, apuñaló
    a Antonio Cabanillas, padre de las niñas muertas –”No pudo matarme y ahora me matan a mis hijas”, lloraba Antonio en el funeral–, por lo que fue ingresado en el Psiquiátrico de Mérida, donde falleció.
    Tres años después de la matanza, Emilio y Antonio Izquierdo fueron condenados a 345 años de cárcel cada uno.
    En el año 1967 el odio entre las dos familias se agravó cuando Luciana Izquierdo y Amadeo Cabanillas se enamoraron, amor que terminó cuando Jerónimo Izquierdo asesinó a Amadeo. Años más tarde en un incendio provocado muere Isabel Izquierdo; sus hijos Antonio y Emilio acusan a los Cabanillas del incendio. Pero no es hasta el 26 de Agosto de 1990 cuando los hermanos Antonio y Emilio Izquierdo convierten su venganza en una auténtica masacre. Sobre las diez de la noche Antonio
    y Emilio esperan, agazapados en la calle con sus escopetas de cazador,
    a sus víctimas, los Cabanillas. Dos niñas, Antonia y Encarnación
    Cabanillas de 14 y 12 años pasean por la calle: dos certeros disparos
    acaban con sus vidas. Al oir los disparos, Manuel Cabanillas de 57 años
    sale de un Bar cercano para también encontrar la muerte. Antonio, hijo de Manuel Cabanillas, es herido en la espalda quedando en silla de ruedas para toda la vida. Los hermanos Izquierdo
    han perdido el control y ya no sólo disparan a los Cabanillas, disparan
    a todo lo que se mueve. Una vecina del pueblo, Araceli Murillo, muere
    de un disparo en la puerta de su casa. Manuel y Reinaldo Benítez son
    asesinados cuando intentan huir en su coche. José Penco, otro vecino,
    es acribillado dentro de su coche cuando intentaba rescatar a varios
    heridos. Un coche patrulla de la Guardia Civil llega a la escena de la
    matanza avisado por los vecinos, los dos agentes son gravemente heridos
    por los hermanos Izquierdo. Los
    hermanos huyen al monte antes de que más agentes vengan. Más de
    doscientos agentes, perros, helicópteros en un despliegue sin igual,
    hacen una batida por el monte buscando a los Izquierdo. Emilio Izquierdo es atrapado en una casa del pueblo; Antonio es encontrado en el monte. Angela y Lucía Izquierdo, hermanas de Antonio
    y Emilio, son acusadas de planear la masacre, desaparecen antes de ser
    detenidas; la policía las encuentra días después en Madrid. Los
    psiquiatras dictaminaron que Angela y Lucía eran las inductoras del
    crimen y que sufrían grandes trastornos mentales. La matanza de los hermanos Izquierdo terminó con nueve muertos y una docena de heridos.


    _________________
    avatar
    Kbezazo
    Tengo el síndrome de diógenes: colecciono basura y discos de Ramoncín.

    Cantidad de envíos : 1423
    Localización : Dentro de un huevo kinder
    Fecha de inscripción : 08/05/2008

    Re: HERMANOS IZQUIERDO (LOS PATAPELAS)

    Mensaje por Kbezazo el Dom Jul 12, 2009 8:29 pm

    Joer con los Patapelás,no conocia yo esta noticia,muuuuuuuy bien eter aplauso2
    avatar
    Eternity
    Tengo el síndrome de diógenes: colecciono basura y discos de Ramoncín.

    Cantidad de envíos : 1976
    Localización : ete a saber tu.....
    Fecha de inscripción : 15/05/2008

    Re: HERMANOS IZQUIERDO (LOS PATAPELAS)

    Mensaje por Eternity el Dom Jul 12, 2009 8:46 pm

    Ya era hora de que entrases en el mundo asesinos de Eter capullin flores Pero ehhh cuidadin con los izquierdo, aunque ten cuidao con los Garcia fiu


    _________________
    avatar
    Kbezazo
    Tengo el síndrome de diógenes: colecciono basura y discos de Ramoncín.

    Cantidad de envíos : 1423
    Localización : Dentro de un huevo kinder
    Fecha de inscripción : 08/05/2008

    Re: HERMANOS IZQUIERDO (LOS PATAPELAS)

    Mensaje por Kbezazo el Dom Jul 12, 2009 8:48 pm

    Bueno los Izquierdo ya la diñaron,los García...lo tendré
    avatar
    Kelevra
    Tengo pensamientos impuros con Aramis Fuster

    Cantidad de envíos : 7550
    Edad : 37
    Localización : En el abismo
    Fecha de inscripción : 14/03/2008

    Re: HERMANOS IZQUIERDO (LOS PATAPELAS)

    Mensaje por Kelevra el Lun Jul 13, 2009 3:32 pm

    Seguramente los Cabanillas y los Izquierdo sean familias de etnia gitana y para los gitanos el honor y su reputación es todo y algunos pueden llegar a ser realmente vengativos, como pasó con los Izquierdo yo lo se .

    Contenido patrocinado

    Re: HERMANOS IZQUIERDO (LOS PATAPELAS)

    Mensaje por Contenido patrocinado


      Fecha y hora actual: Miér Oct 17, 2018 2:52 am