THIERRY PAULIN (EL MOUNSTRUO DE MONTMARTRE)

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    Eternity
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    THIERRY PAULIN (EL MOUNSTRUO DE MONTMARTRE)

    Mensaje por Eternity el Mar Sep 15, 2009 1:27 pm

    Thierry Paulin nació el 28 de noviembre de 1963
    en la isla caribeña de La Martinica, y al poco
    tiempo de su nacimiento su padre abandona la familia.
    Su madre, de 17 años, lo envió con su
    abuela quien dirigía un restaurante y no tenía
    tiempo para atender a su nieto; pasó los primeros
    años de su vida desprovisto de todo afecto familiar,
    convirtiéndose en un muchacho difícil
    y violento.
    Unos años después su madre se casa con
    otro hombre y tiene tres hijos con él, pero el
    hombre pronto se cansa del carácter de Thierry
    y lo envía a Francia con su verdadero padre,
    lejos de la familia. Pero éste también
    estaba casado y con dos hijos, por lo que tuvo que aprender
    a integrarse en una nueva familia, sin tan siquiera
    conocer a ese señor que decía ser su padre.
    A los 18 años, cuando se encontraba haciendo
    el servicio militar, entró en un supermercado
    y después de amenazar a la propietaria con un
    cuchillo de carnicero huyó con todo el dinero
    de la caja. La mujer logró identificarlo, Thierry
    fue detenido y pasó una semana en la cárcel.
    Al acabar el servicio militar, Thierry se instaló
    en París, integrándose rápidamente
    a la comunidad de homosexuales y consiguió un
    empleo en un club nocturno especializado en shows travestis.
    Allí conoció a su primer compañero
    sentimental Jean Mathurin.
    En ese local Thierry hacía a veces actuaciones
    travestis, e incluso invitó a su madre a ver
    el espectáculo; quien impresionada de ver a su
    hijo con ropas de mujer se retiró antes de que
    acabase, rechazando así su homosexualidad.El 5 de octubre de 1984 dos hombres atacaron a una anciana
    de 91 años robándole todos sus ahorros tras
    atarla, amordazarla y golpearla. Cuando la encontraron,
    su estado de nervios era tal que fue incapaz de proporcionar
    una descripción de los agresores. Ese mismo
    día otra anciana de 83 años era atacada
    en un distrito vecino, pero la mujer no contó
    con tanta suerte como la anterior, pues la atacaron
    golpeándola fuertemente y la asfixiaron posteriormente
    con una almohada robándole la pequeña
    cantidad de 200 francos. El cadáver fue encontrado
    atado con la cuerda de una cortina.
    Cuatro semanas más tarde fue hallada otra mujer,
    esta vez de 89 años, asfixiada con una bolsa
    de plástico y a la que le faltaban unos 500 francos
    y un reloj valorado en 300 francos.
    A partir de ahí los crímenes se volvieron
    más violentos y de una crueldad extrema. La siguiente
    víctima fue una maestra jubilada de 71 años,
    quien tras ser amordazada y maniatada con un cable,
    fue golpeada con tal fuerza que tenía la nariz
    y la mandíbula rotas. Habían utilizado
    una bufanda para estrangularla. La autopsia revelaría
    posteriormente que la mayoría de los huesos de
    la parte derecha del cuerpo se hallaban destrozados.
    El asesino se llevó unos 10,000 francos.
    Dos días después se encontró un
    nuevo cadáver. Una mujer, de 84 años,
    había recibido varios golpes en el rostro, luego
    le dieron una mortal paliza y la torturaron hasta la
    muerte. Tenía la boca y la garganta abrasadas
    por ácido; la habían obligado a ingerir
    sosa cáustica, quizá para que confesara
    dónde guardaba el dinero. Se calcula que el botín
    fue de unos 500 francos.En el verano de 1986, dos años después
    de su comienzo, el asesino había acabado con
    la vida de dieciséis ancianas, hasta que pasó
    un período sin que se cometiese ningún
    crimen de ese tipo en la zona. Los agentes no podían
    llegar a sospechar siquiera que el asesino en serie
    tan temido se encontraba por aquel entonces entre rejas
    detenido por venta de cocaína. Ese hombre se
    llamaba Thierry Paulin.
    Cuando Thierry obtuvo la libertad tras estar doce meses
    entre rejas por venta de drogas, reanudó su vida
    y sus viejas costumbres. Una de ellas, fue la de seguir
    asesinando; mientras, la policía de París
    seguía investigando los crímenes.
    Pero esta vez los agentes contaban con un as en la
    manga: la primera víctima de Thierry, la señora
    de 91 años a la que había atacado para
    robarle sus ahorros, se había ido recuperando
    del trauma y tres años después les proporcionó
    una detallada descripción del agresor.Tras comprobar que sus huellas correspondían
    con las tomadas en los lugares de los crímenes,
    fue interrogado sin interrupción durante cuarenta
    y tres horas seguidas por la Brigada Criminal, y terminó
    confesándose autor de más de 20 crímenes.
    Lo que dejó atónitos a los policías,
    era la indiferencia con la que Thierry describía
    los mismos, absolutamente incapaz de comprender la terrible
    gravedad de lo que había hecho. Para él,
    la vida de un ser humano carecía por completo
    de valor.En realidad jamás tuvo un hogar, ni una familia
    que le quisiese y se preocupase por él. Antes
    de llegar a la adolescencia ya lo habían custodiado
    tres personas: su abuela, su madre y luego su padre,
    pero todos se lo fueron quitando de encima poco a poco,
    lo que Thierry interpretó como un rechazo. Por
    otra parte, su inclinación homosexual había
    despertado un desprecio general en su entorno. Privado
    de todo cariño, no sentía hacia los mayores
    ningún respeto. Se negaba a ser como todos los
    adultos que conocía, pues eran indignos de su
    confianza y respeto, y continuó siendo un niño
    reservado, desafiante y violento. La falta de amor le
    había endurecido hasta el punto de ignorar el
    sufrimiento, tanto si él era víctima o
    agresor, no tenía piedad. Lo demuestran sus posteriores
    declaraciones a la policía: "Yo sólo
    ataco a los débiles".
    Acabó confesando que no siempre actuaba solo
    y que su amante Jean Mathurin había tomado parte
    en los primeros crímenes.
    Finalmente, en el juicio se le acusó por asesinato
    y robo con violencia en dieciocho ocasiones. Mientras
    cumplía condena, el 16 de abril de 1989 fallecía
    en su celda, enfermo de sida cuando sólo contaba
    con veintiséis años


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    Re: THIERRY PAULIN (EL MOUNSTRUO DE MONTMARTRE)

    Mensaje por Kelevra el Sáb Sep 19, 2009 9:29 pm

    Joder con el puto travelo éste, cómo se las gastaba con las viejas latigo .

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